La equitación, aparte de ser una práctica de lo más completa, es una actividad positivísima para la salud. Montar a caballo en un centro hípico nos dá ventajas tanto a nivel físico como mental; aquí tienes una breve variedad de los primordiales beneficios de montar a caballo.

Beneficios de montar en un centro a caballo: parte física

Aunque es un ejercicio especial y complejo, debido a la interacción con un animal, no cabe duda de que así mismo es uno de los más enriquecedores. Además de esto, muchos son los aspectos positivos que aporta al cuerpo. Toma nota, si practicas equitación…

– Corregirás tu postura.
– Desarrollarás más fuerza.
– Reducirás la presión arterial.
– Ejercitarás el corazón.
– Vas a facilitar el equilibrio.
– Favorecerás el tono muscular.
– Promoverás la coordinación motriz y los reflejos.
– Vas a ganar agilidad.
– Acrecentarás la elasticidad.
– Vas a mejorar la circulación sanguínea.
– Relajarás los músculos.

 

Son muchos los beneficios de montar a caballo en un centro hípico, pues así conocerás todo sobre el corcel y las formas de que os integréis los dos

 

Beneficios de montar en un centro a caballo: parte mental

Mente sana en cuerpo sano; eso afirman, ¿no? Y esta actividad no es sólo provechoso para la salud física, así mismo la mental entra en juego. Este deporte…

– Va a aumentar tu confianza.
– Va a ayudar en la concentración.
– Desarrollará tu capacidad de adaptación.
– Favorecerá tu autoestima.
– Promoverá la capacidad de atención.
– Estimulará la memoria.
– Va a mejorar el autocontrol de las emociones.

Y ahora, que conoces un poco mejor los aspectos positivos de montar a caballo… los peques de la casa tienen más razones para apuntarse a nuestra Escuela de Equitación.

Centro hípico

Consejos en el manejo del caballo en el centro hípico

Si estas aprendiendo a montar a caballo o bien sencillamente gozas observándolo desde una situación cercana en el Centro Hipico en la Calderona, es preciso tomar cautelas para su seguridad, debe prevenirte de posibles accidentes o bien lesiones. Estas recomendaciones pueden ayudarte a no recibir patadas, dedos pisados, o bien ser arrastrado.
Como animales de presa, la capacidad de un caballo para reaccionar velozmente y salir huyendo de un predador fue clave para su supervivencia en el medio salvaje, este instinto se mantiene con fuerza en los caballos actuales familiares.
Mantén la calma, los movimientos bruscos pueden hacer que el caballo dé patadas o bien salte hacia los lados.

Jamás te pares de manera directa tras un caballo.
Para adecentar los cascos de un caballo o bien poner un vendaje, no te pongas ni de cuclillas ni de rodillas, párate y también inclínate cara delante de tal modo que si el caballo se mueve puedas salir de su camino de forma rápida.
Jamás lleves las bridas en torno a ninguna parte de tu cuerpo, si el caballo empieza a caminar, puede ser arrastrado.
No metas los dedos en los cubos de nutrición mientras que comen, los caballos se vuelven muy golosos y rápidamente pueden confundir un dedo con una zanahoria.
Emplea zapatos resistentes o bien botas, que resguarden los pies caso de que tu caballo ande por encima de ellos, no te pongas zapatos finos ni sandalias.
Al hacer un nudo, emplea un broche de presión de liberación rápida, por si acaso el caballo se amedrenta pueda ser liberado de forma rápida. La sensación de estar constreñido puede ocasionarle pavor, hasta el punto de hacerse daño a sí mismo o bien a ti.
El sitio más seguro para estar de pie, está al lado de los hombros del caballo donde podáis veros mutuamente, o bien a corta distancia.
Cuando estés preparándote para ensillar al caballo o bien adecentar el establo, amárralo. Un caballo suelto en un granero, puede ocasionar estragos.
Al pasar por una puerta, cerciórate de que la puerta quede abierta a fin de que el caballo no se golpee con ella, esto puede atemorizarlo y provocar que te arrastre o bien te pisotee.