La lactancia de los cachorros en la residencia canina de Cordoba

Por turnos
Todos y cada uno de los cachorros, deben poder mamar por lo menos a lo largo de los ocho o diez primeros días de vida, para agregar los anticuerpos y nutrientes vitales que les aporta la leche materna, inmunizándolos contra las enfermedades más usuales.
En la residencia canina Cordoba nos asegurarnos de que sea de esta forma, en las camadas numerosas en que el número de cachorros es superior al de mamas libres, podemos retirar por turnos de dos horas a los animales que han mamado, rotándolos con sus hermanos de manera que todos tengan ocasión de mamar.

Lactancia natural y materna o Lactancia natural y leche maternizada
Si bien el periodo de lactancia natural se puede alargar durante uno o dos meses, desde la segunda semana se puede comenzar a complementar con leche maternizada canina. En el caso, de que no tengamos acceso a este tipo de leche, y siempre y en toda circunstancia con el visto bueno del veterinario, se puede emplear leche maternizada infantil para consumo humano o bien leche de vaca, diluyéndola a los 3/4 de la dosis recomendada para los bebés humanos. Las tomas se van a repetir cada dos horas.
Las leches no maternizadas caninas, se distinguen esencialmente en la cantidad de lactosa que poseen. La lactosa es el carbohidrato esencial de la leche. Cada especie de mamífero, tiene el intestino desarrollado para digerir la cantidad de lactosa que contiene la leche de su madre, y si tiene más, la digestión va a ser bastante difícil y se pueden generar diarreas. Este es el motivo por el cual hay que diluir otros tipos de leche.

Aprendizaje
A lo largo de la lactancia, la madre se ocupa bastante al comienzo de sus cachorros, lamiéndoles de manera continua para alentar que hagan sus necesidades, proporcionándoles calor y protección y separándoles cuando se pelean, por poner un ejemplo.
Conforme los cachorros crecen y sus dientes comienzan a desarrollarse bajo la encía, la madre, poquito a poco, procura separarse de ellos a veces a fin de que aprendan a ser independientes y no la precisen las veinticuatro horas. Los separa con un ademán con el que les señala que deben comenzar a continuar su camino.

En la mitad de este proceso podemos actuar, por poner un ejemplo cuando les ayudamos con la leche artificial, dándoles masajes y estimulándolos a fin de que hagan sus necesidades. Acariciándolos y jugando con ellos, vamos a estar interviniendo así como su madre en el proceso de socialización, esencial de cara al futuro.

 

Fuente: https://residenciaanimalpuertadeandalucia.es/