Motores para las maquetas de aviones

Motor a goma

Este es un sencillo procedimiento de propulsión de haz de gomas que recorre el eje del fuselaje del avión. Sujeto a la cola, y a la hélice, este haz se retuerce sobre sí manualmente, o bien con ayuda de un motor (no es preciso), quedando tensado. Una vez se libera la hélice, esta empieza a virar al distenderse las gomas, haciendo de esta forma avanzar el modelo.

Motor CO2

Una cápsula de gas a presión, en el fuselaje del avión, se llena desde fuera con la ayuda de una bombona. Este gas a presión, liberado, provoca una presión sobre un pistón en el tubo del motor, obligando que se mueva de igual manera a como marcha un motor de explosión. Este movimiento lineal del pistón se convierte en rotatorio, haciendo de esta forma girar el eje del motor, al que está enganchada la hélice.

Motor de combustión interna

De igual modo a como marchan los vehículos, un depósito de carburante nutre un motor de uno o bien más tubos. La combustión del carburante en el tubo, mueve el pistón, que por su parte hace virar la hélice. Los motores más usados en las maquetas de aviones de aeromodelismo se dividen en categorías:

Motores Glow-Plug, de bujía incandescente o bien Glow

El carburante que se emplea en estos motores de combustión interna de aeromodelismo, acostumbra a ser una mezcla de aceite, alcohol metílico y nitrometano en diferentes porcentajes, conforme el empleo y las peculiaridades del motor. La bujía en los motores más corrientes monocilíndricos de dos tiempos consiste en una resistencia de platino, la que precisa poner al rojo anterior al arranque del motor.

 Para lograrlo, se hace pasar la electricidad con su resistencia a través de una batería eléctrica de 1,2 ó 2V (aparato llamado chispómetro) o bien un reductor de tensión incorporado a una batería de 12V llamado “Power panel”. Una vez en marcha, la reacción catalítica del platino con el alcohol metílico, lo mantiene incandescente lo bastante para aguardar una nueva explosión. Las cilindradas van desde 0,4 cc hasta unos 23 cc., frecuentemente.

Motores Diésel

El carburante que se emplea en estos motores de combustión interna de aeromodelismo acostumbra a ser una mezcla de petróleo, aceite, éter y nitrito de amilo, en diferentes porcentajes conforme el empleo y las peculiaridades del motor. En contraste a los Glow, los Diésel no disponen de ningún filamento que haya que poner al rojo, el incremento de temperatura provocado por la compresión de los gases en la cámara de combustión, basta para provocar su autoencendido, para esto, dicha cámara dispone de un contrapistón graduable con un tornillo, para acrecentar o bien reducir la compresión para lograr un encendido y funcionamiento adecuados, el par motor es muy superior al de los Glow debido sobre todo a su mayor relación de compresión, más, como esta depende de las revoluciones a las que trabajará, admite muy mal el funcionamiento a diferentes regímenes, con lo que prácticamente no se utiliza en radiocontrol. Las cilindradas van desde unos 0,8cc hasta 3,5cc., frecuentemente.

Motores de Chispa

El carburante que se emplea en estos motores de combustión interna de aeromodelismo, acostumbra a ser una mezcla de gasolina sin plomo por norma general 95 octanos y aceite, en diferentes porcentajes conforme el empleo y las peculiaridades del motor. Son motores, en general desde 1,700mm de extensión y mayor a 20cc de simple puesta en marcha y de carburante considerablemente más asequible que los glow. Acostumbran a ser similares o bien iguales, a los de una sierra eléctrica y el carburador hace de bomba de carburante merced a la presión que genera el cárter del motor, estos por norma general son Walbro.

Los primeros usaban plato imantado y ruptor para lograr la chispa, más actualmente, llevan CDI (encendido electrónico) que marcha con una batería aparte y la chispa se genera cuando el portahélices (con un pequeño imán) pasa por un captador y manda una señal a la CDI, a fin de que genere la chispa, esto hace que sea considerablemente más fiable que un glow. La bujía es similar a la de un turismo o bien motocicleta, más de tamaño más reducido. A través de este motor se puede emplear el chispómetro, que es un aparato de dos electrodos conectados entre sí.

Motor Eléctrico

De singular relevancia para el aeromodelismo son los nuevos motores trifásicos o bien “brushless” (sin escobillas) de gran desempeño y bajo consumo. Para repartir la potencia de un motor eléctrico, en ausencia de un acelerador mecánico como es el caso de los motores de combustión, se utiliza el variador. En caso contrario conseguiríamos ninguna o bien toda la potencia del motor. Estos motores, son alimentados por baterías que habrían de ser independientes a la nutrición eléctrica de los otros instrumentos eléctricos en el aeromodelo, como pueden ser receptor y servos. Para este cometido son singularmente indicadas las baterías LiPo (Polímero de litio) por su muy bajo peso, gran capacidad y bajo índice de atenuación al descargarse a lo largo del empleo.

Pulsorreactor

El pulsorreactor, es el motor a reacción más fácil que se conoce, fue desarrollado por Paul Schmitd en Alemania en la década de los veinte y utilizado por los alemanes en las conocidas bombas V1. Antes que fuera posible el empleo de las turbinas a reacción en aeromodelos a escala, el pulsorreactor fue usado en aeromodelismo debido a la sencillez de su fabricación y la mecánica de su funcionamiento, todavía el día de hoy es usado por muchos apasionados a este deporte y forma prácticamente una especialidad del mismo. Los modelos motorizados con esta clase de sistemas, son asimismo conocidos como pulsojet.

Motor de Turbina

Como en los aeroplanos tripulados, el motor a turbo reacción tiene exactamente el mismo funcionamiento, aún produciendo un sonido muy afín. Los motores de esta clase, son considerablemente más costosos y producen mucha potencia, transformando a un aeroplano en un genuino cohete alcanzando velocidades de hasta 400 km/h.

Fuente: maquetasymodelismo.es/maquetas de aviones