Las maquetas de aquellos coches campeones del ayer

Cuando eres pequeño el modelismo es como un imán, no eres capaz de construir sin ayuda esos vehículos a escala que miras en los escaparates de las tiendas, mas te atraen de forma fuerte. El primer paso es solicitar una maqueta ya construida para recrearte observándola y jurar que no jugarás con ella, más la tentación es fuerte y terminas cayendo… Igual que las piezas de la pobre maqueta.
Cuando ya tienes cierta edad, comienzas a verte capaz de crear con tus manos y das otro pasito, una maqueta en kit. Estas normalmente son metálicas, se montan sin precisar herramientas, pegamento ni pintura y el resultado final (si no la lías con los adhesivos) es afín a una maqueta de las que compras ya montadas. Mas eso es solo un tentempié, el próximo paso es el de verdad.

maquetas de coches

Las genuinas maquetas de coches son las de plástico, al paso que la escala más habitual es 1/24. Se precisan herramientas básicas y para conseguir un estupendo detalle toca limar, masillar y ser finísimo con la pintura y los calcos. A propósito, el aerógrafo es imprescindible pues si pintas la carrocería del vehículo con pincel queda a brochazos.

En el momento de escoger la maqueta el criterio es fácil: lo que nos dicte el corazón. Y aquí cada uno tiene sus gustos, unos tiran más por los vehículos de carreras, otros por deportivos, tradicionales, etcétera. Además de esto asimismo depende de qué generación seas, pero puedes asomarte a la página web de http://maquetasymodelismo.es/

 Porsche 911 Turbo

El deportivo para empleo diario tiene espacio obligado en esta selección, un modelo icónico con estética propia y un comportamiento activo con mucho carácter. Me quedo con el 930, la generación del 911 que se fabricó de 1973 a 1989 y, puestos a seleccionar, con el Turbo. Su motor bóxer de 33 litros desarrolla 300 CV y su estética con esa cola de pato es simplemente rompedora.

Ferrari Testarossa

El vehículo para las videoconsolas Out Run y a su vez el segundo Ferrari del detective Sonny Crockett en Corrupción en la ciudad de Miami. Desarrollado por Pininfarina, el Ferrari Testarossa fue un revulsivo de su estilo en el mundo de los superdeportivos. Su motorización de 5 litros y 12 tubos en bóxer fue en su momento el más potente en un turismo de producción, 390 CV.

Lamborghini Countach LP500S

El Countach se fabricó de 1973 a 1990 más el LP500S no salió hasta el año ochenta y dos. Diseño de cuña, puesto de conducción avanzado, motor V12 con carburación de 4´7 litros y 375 CV de potencia. Lo más es cuando apertura sus puertas que pivotan verticalmente.

Audi Quattro

Se le acostumbra a atribuir el mérito de ser el primer turismo con tracción a las 4 ruedas, más el Jensen FF se le adelantó catorce años. Eso sí, sus éxitos en competición son indiscutibles. La versión de calle se comercializó de 1980 a 1991 y uno con 2 motorizaciones turboalimentadas de 5 tubos on-line, un segundo de 200 CV y otro de 226 CV (hubo uno anterior de 203 CV). Y después estaba el anabolizado Sport Quattro, más eso es ya otra historia.

Renault 5 Turbo

Si el Renault 5 es uno de mis turismos preferidos, imagínate el Turbo… Se fabricó de 1980 al 1986 con las miras puestas en competición. Motor en situación central de catorce litros turbo de 160 CV, propulsión y una anchura trasera exagerada que le dio el apodo de trasero gordito. En el ochenta y tres llegó la versión Turbo2 que era treinta kilogramos más pesado y más tarde el Maxi Turbo, con motor dieciseis y 350 CV.

Toyota Celica GT-Four

El Toyota Celica, empezó su fabricación en 1967 más El Gran Celica es el GT-Four pertinente a la cuarta generación (1986-1989) y, de qué manera no, con la decoración del dueto Carlos Sainz-Luis Moya en el Torneo del Mundo de Rallyes. La versión de calle, cuenta con tracción integral, motor 2 litros turbo de 190 CV y unos propios faros escamoteables que le daban una enorme personalidad.

Ford Mustang Fastback del ’65

Los tradicionales americanos tienen un encanto singular, mientras que en España teníamos motores pequeños, del otro lado del charco jugaban con motores V6 y V8 de alta cilindrada. El Ford Mustang es un tradicional entre los tradicionales, la primera generación de este pony car tiene un atrayente indiscutible y, para gustos los colores, mas la carrocería Fastback le aporta una deportividad increíble.