Condiciones para obtener financiación bancaria para tu empresa

Las entidades bancarias son la opción más recurrida para la busca de préstamos para empresas. El tiempo que van a tardar en concedernos estos créditos va a depender del periodo que llevemos vinculados al banco y de la solvencia de la compañía, si bien puede alargarse a lo largo de múltiples semanas. Por norma general, para conseguir esta clase de financiación nos requerirá una vinculación y una solvencia de gran nivel. Sin embargo, hay una nueva tendencia entre las entidades de ofrecer préstamos para pequeñas y medianas empresas y mejorando las condiciones de estos como acelerando el proceso de concesión.

Préstamos para empresas: las peculiaridades de los créditos que nos conceda nuestra entidad van a depender del perfil de nuestro negocio. En general, para conseguir una enorme cuantía de circulante, será preciso tener una fuerte vinculación con el banco. Para esto, vamos a poder domiciliar los ingresos de nuestra empresa o bien contratando seguros de vida o bien de protección de pagos. De la misma forma, es frecuente que el banco nos requiera un mínimo de antigüedad como clientes de su entidad para poder conseguir préstamos para empresas a través de ellos.

Siempre y en todo momento debemos comenzar pidiendo un crédito a nuestro banco.Nuestra entidad tiene nuestro historial y conoce nuestra capacidad de pago y el nivel de solvencia que tenemos, como los ingresos y gastos que tenemos como empresa, con lo que va a poder ofrecernos préstamos más amoldados a nuestro perfil.

Condiciones:

Registro nacional: es esencial que la compañía tenga su sede fiscal en España. Esto es debido a que los productos que ofrecen estas entidades se encuentran regulados por las leyes españolas y se ajustan a las condiciones de nuestro mercado financiero.
Ingresos anuales: es muy posible que nos requieran unos ingresos mínimos para cerciorarse de que la compañía tiene solvencia y puede encarar la deuda a la que se comprometa. A veces, nos solicitarán un documento con histórico en el que certifiquemos que hemos logrado beneficios durante determinados años. Este beneficio anual podrá ser desde treinta euros anuales hasta más de un millón de euros, conforme a la cantidad que deseemos pedir.
Antigüedad de la compañía: la mayor parte de estos productos están diseñados para hacer medrar nuestro negocio por esto demandan que la compañía esté afianzada y tenga, por lo menos, doce meses de antigüedad. No obstante, hay algunos préstamos para empresas nuevas a los que podemos acceder si bien nuestro negocio lleve poquísimo tiempo activo.
Historial crediticio: como ocurre con los préstamos personales, para acceder a los préstamos para empresas no debemos tener deudas pendientes, ni estar anotados en ningún archivo de impagos.
No aparecer en RAI: nuestra empresa no va a poder aparecer en RAI, el listado de impagos de las compañías (el ASNEF de las personas jurídicas). Si es de este modo, la única forma de conseguir financiación para nuestra empresa será por medio de  préstamos con garantía hipotecaria.

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