Compara las mejores hipotecas a 50 años

Alargar el plazo de las hipotecas deja devolver el préstamo en cuotas mensuales más cómodas, pero puede llegar a duplicar los intereses que se pagan.
El elevado coste de los pisos, ha contribuido a la aparición de nuevos productos bancarios como las hipotecas a cincuenta años. Su objetivo, es facilitar el acceso a una residencia a las personas más jóvenes, a las que se financia hasta el cien por ciento del costo del inmueble y se ofrece devolver el préstamo, en cuotas mensuales más cómodas. No obstante, las asociaciones en defensa del consumidor y el propio de Banco de España, advierten sobre los peligros de estos productos, en tanto que al ampliar el plazo de la hipoteca se puede llegar a duplicar el pago de los intereses.

Facilitar el pago de las cuotas

Desde hace ya muchos años, la residencia ha dejado de ser un bien de primera necesidad para transformarse en un bien de gran lujo. Su costo, es poco a poco más alto y, conforme la Asociación Hipotecaria De España (AHE), es incomprensible que se genere una bajada fuerte de los costes, pues todavía hay mucha demanda. La carencia de una cultura de alquiler, deriva en el interés de la mayor parte por adquirir una residencia, aún a costa de hipotecarse para toda la vida. Es en este contexto donde brotan las hipotecas a cincuenta años, un producto bancario que supera por mucho los préstamos más largos concedidos hasta hace poco (a cuarenta años), si bien está muy por atrás de las de otros países como el país nipón o bien USA, donde se conceden hipotecas con un plazo de devolución de cien años.

En España, Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) fue la primera entidad financiera en ofertar estos productos y, desde ese momento, algo menos del diez por ciento del total de las mejores hipotecas que ha formalizado con jóvenes ha sido a cincuenta años. Los requisitos que se demandan, son exactamente los mismos que para una hipoteca a un plazo más corto, puesto que el propósito es facilitar a los jóvenes el acceso a su primera residencia, con una cuota desahogada que les deje estar tranquilos en el pago de la misma. Este préstamo, deja tener unas cuotas más alcanzables, con un mayor capital a pedir. Por consiguiente, es usual que los más jóvenes, normalmente con recursos más limitados, se interesen por este producto.

El préstamo hipotecario a cincuenta años, está dirigido a jóvenes menores de treinta y cinco años y deja financiar hasta el cien por ciento de la residencia, con un periodo de falta de 5 años, a lo largo de los que solo se abonan intereses. Sin embargo, la idea original de este producto no es que quien lo pida emplee los cincuenta años para devolver el préstamo, sino que las mensualidades sean menores que con otro producto y que resulte más cómodo hacer en frente de la deuda. Además compara las mejores hipotecas en algún sitio como Ferco gestión.

mejores hipotecasEs esencial que a lo largo de los primeros años, la personas que han pedido el crédito tengan una cuota desahogada y estén sosegadas en los pagos. Por si fuera poco, esto deja poder pedir un capital mayor que en hipotecas a plazos más cortos y facilita el acceso a la primera residencia, de quienes tienen recursos más limitados.

Cuando alguien contrata una hipoteca a cincuenta años, no siempre y en toda circunstancia espera emplear todo ese tiempo para devolver el préstamo, más puede acontecer, y hay que tomar en consideración que en un caso así las deudas pasan a los herederos, que acostumbran a ser los descendientes. Los hijos y también hijas, heredarán tanto la hipoteca como la residencia, que la sostendrán en el patrimonio familiar y negociarán la financiación con la entidad pertinente o la venderán, saldando la deuda pendiente.

Desde diferentes asociaciones de usuarios, se solicita calma y reflexión dado este nuevo producto. La cuota de intereses que se paga es esencial, puede multiplicar por tres los intereses que se abonan, por poner un ejemplo, con una hipoteca a veinte años. Partiendo de eso, no es un producto recomendable para la mayoría de los ciudadanos, más hay segmentos de la población que si desean acceder a una residencia en propiedad, obligatoriamente deben recurrir a ese género de hipotecas, por el hecho de que su capacidad de pago no les deja asistir a plazos más cortos. Es el caso de personas de baja cualificación laboral, jóvenes o bien inmigrantes, que requieren de productos flexibles que les dejen asimismo cancelaciones adelantadas sin comisiones. En este sentido, las asociaciones matizan que no es un producto malo por el hecho de que se atiende a ámbitos de la población, que de otra manera no podrían acceder a una residencia en propiedad.